Saber lo que te pasa no te cambia. Que alguien te vea hacerlo, sí.
Yo lo sabía todo de mí. De dónde venía mi forma de aguantar, qué frases no eran mías, qué se me había grabado de pequeña. Me lo sabía de memoria. Y cuando llegaba el momento, hacía lo de siempre.
Lo que me cambió no fue un libro más. Fue una persona sentada delante de mí que me dijo: "acabas de hacerlo otra vez". En el momento. Sin dejarme escapar. Sola nunca te pillas. Para eso están los patrones: para que no los veas.
Por eso ahora hago yo eso contigo.
Cómo es una sesión conmigo
Tú hablas.
Me cuentas lo que se te repite, con tus palabras. No hace falta que lo tengas ordenado.
Yo escucho y te lo digo.
Cuando el patrón aparece en la conversación, te lo señalo en el momento. Con cariño, pero te lo señalo.
Salimos con una cosa clara.
Qué se te repite, de dónde viene y por dónde empezar a cambiarlo. Una cosa. No veinte.
Qué no es
No es terapia. No es un curso. No te voy a decir qué "tienes". Es una conversación en la que por fin alguien te ve, y desde ahí empezamos.
Si estás pasando por un momento en el que necesitas ayuda profesional de salud mental, este no es el sitio: busca a un profesional sanitario. Yo acompaño; no sustituyo a nadie.
Es para ti si…
Has leído, has hecho cursos, has meditado… y sigues repitiendo lo mismo.
Has despertado y no sabes qué hacer con eso.
Quieres empezar por ti, no por los demás.
Prefieres que te digan la verdad con cariño antes que que te digan lo que quieres oír.
Llevas años intentándolo sola. Prueba una vez acompañada.
Escríbeme y te cuento cómo trabajo, qué incluye y cuánto cuesta. Sin compromiso: primero te lo cuento y luego decides tú.
